Uso de la bicicleta y empoderamiento

Uso de la bicicleta y empoderamiento

En un artículo anterior, (“Empoderamiento” de 29 de mayo de 2013), hablábamos del empoderamiento de las mujeres y para ello usábamos las palabras de Marcela Lagarde quien define al empoderamiento mediante tres acciones: facultarse, habilitarseautorizarse que sirven para activar procesos de crecimiento personal. Siguiendo esa línea (recomendamos leer el artículo citado), ¿se podría hablar de empoderamiento de las personas en cuanto usuarias de la bicicleta como modo de desplazarse por la ciudad o en carreteras interurbanas? Viene esta pregunta a cuento por la celebración del Primer Foro de Debate “Movilidad Ciclista y Ciudadanía en Granada” dentro del proyecto “Movilidad Sostenible en Andalucía: Prácticas y discursos en el uso de la bicicleta” dirigido desde la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, financiado por la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía mediante el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, y que se desarrolla en áreas metropolitanas de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

A dicho foro fuimos invitadas distintas personas con el objetivo de identificar variadas problemáticas que afectan al mundo de la bicicleta en nuestra ciudad (próximamente se celebrará otro foro de carácter propositivo). Tras las presentaciones de rigor, se expusieron las principales problemáticas surgidas del trabajo etnográfico realizado con anterioridad mediante entrevistas a agentes clave. Así se destacaron las siguientes:

– Políticas públicas
– Tejido económico
– Convivencias y conflictos en el espacio
– Conectividad e intermodalidad
– Robos
– Infraestructuras
– Educación / sensibilización
– Género
– Naturaleza / pueblo / ciudad.

En primer plano, Ángel del Río Sánchez, uno de los coordinadores del proyecto.

A lo largo del desarrollo de la técnica que se nos propuso por parte de los antropólogos Agustín Coca y Ángel del Río, se fueron planteando y debatiendo diferentes afirmaciones relacionadas con los ejes temáticos mencionados. Desde mi punto de vista, los comentarios más sugerentes fueron los siguientes:

1. No existe un concepto global de calle, aparejado a la excesiva fragmentación del espacio público y a que la normativa que se aplica es la que se podría definir como “cochecéntrica”.

Interesante reflexión proveniente del mundo de la arquitectura. En una entrada de Apúntateuna hablábamos sobre el “Uso social del espacio público abierto“. Y con respecto al término “cochecéntrico”, el debate surgió entorno al diseño de la circulación en base al uso del automóvil y si, en ese entorno, las personas usuarias de la bicicleta debían o no respetar las direcciones de las calles, usar los pasos de peatones, pararse en los semáforos…

2. ¿Es el objetivo sacar el coche de las ciudades? Si la respuesta es afirmativa, ¿para qué los carriles-bici? ¿Hay, por tanto, necesidad del gasto en dicha infraestructura? Por otro lado, si hay una tendencia a limitar la velocidad en el entorno urbano a 20-30 km./h. tampoco habría necesidad de los carriles-bici, pudiendo darse una convivencia entre automóviles, motos y bicicletas (desterrados ya de nuestras ciudades otros medios de desplazamiento más tradicionales como caballos, carretas tiradas por mulas, etc.), y en algunos casos tranvías.

Con respecto a este asunto, los debates se vienen sucediendo desde hace tiempo entre personas partidarias y detractoras de los carriles-bici. En este sentido, se apuntó una cuestión de género: allí donde existe una red de carriles-bici, aumenta significativamente el uso de la bicicleta por parte de mujeres.

3. Frente a la “persecución” o ignorancia por parte de las políticas públicas, se hace necesario el empoderamiento.

A raíz de dicha afirmación, surgió la idea de este artículo. ¿Se trata en el fondo de fomentar el empoderamiento de las personas que usan la bicicleta como forma de desplazamiento, más allá de usos recreativo-deportivos? Hago mías las palabras de Raquel Perahia cuando plantea que “es preciso concebir el espacio urbano como el ámbito de la pluralidad” (intervención de R. Perahia en el IX Coloquio Internacional de Geocrítica, celebrado en 2007 en la ciudad brasileña de Porto Alegre y organizado por la Universidade Federal do Río Grande do Sul). Por tanto, opino que urge una labor de educación y sensibilización a gran escala. Alguien planteó en el Foro experiencias como obligar a las personas aspirantes a obtener el carnet de conducir automóviles a realizar varias prácticas montadas en bicicleta, para “verlo” desde el otro lado. Esa iniciativa, junto a otras muchas, podrán hacernos cambiar en un futuro no tan lejano. Es posible que así nos facultemos, habilitemos y autoricemos en la línea que plantea Marcela Lagarde, deconstruyendo modelos de relaciones jerárquicas, roles y estereotipos, para construir sociedades más igualitarias.

Fueron muchas otras las intervenciones que aparecerán reflejadas en el Informe que elaborará el equipo que está llevando a cabo el proyecto. Puedes obtener más información sobre el proyecto “Movilidad Sostenible en Andalucía: Prácticas y discursos en el uso de la bicicleta” pinchando aquí. También puedes seguir la página de Facebook https://www.facebook.com/proyectocicla

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