Liderazgo situacional

Liderazgo situacional

Hace unos años asistí a unas jornadas sobre dirección y gestión deportiva organizadas por el Instituto Andaluz del Deporte. En ellas oí hablar por primera vez del liderazgo situacional. Hasta ese momento yo tenía una idea de liderazgo basada en lo que considero una concepción clásica del mismo: forma de influir en la acción del grupo ejercida por una persona o por diversas simultánea o sucesivamente y de tres tipos: líder autocrático, líder democrático y líder con política de no intervención o laissez faire. Bajo ese prisma, y siempre que este tema lo debatía con el alumnado de los cursos de animación sociocultural, el líder democrático era el considerado lo más idóneo en todo momento. Y aquí es donde reside el quid de la cuestión ¿en todo momento? Opino que cuando comenzamos a trabajar en una organización necesitamos de indicaciones claras acerca de nuestro trabajo y nuestras responsabilidades, lo que el liderazgo situacional define como un alto comportamiento directivo (definir las funciones y tareas de personal subordinado, señalar qué, cómo y cuándo deben ser realizadas y controlar los resultados). Conforme va transcurriendo nuestra vida en esa organización, tendremos menos necesidad de un comportamiento directivo y más de un comportamiento de apoyo (centrado en el desarrollo del grupo, fomenta la participación en la toma de decisiones, da cohesión, apoyando y motivando al grupo). ¿No estáis de acuerdo en esto? Sinceramente, comparto la idea en la que se basa el liderazgo situacional de que no existe un estilo de liderazgo “mejor” que los demás, sino que en función de la situación en que se encuentre el grupo será más adecuado un estilo de liderazgo u otro. Para ello hay que tener en cuenta tres habilidades básicas:

– diagnóstico (observar el grupo y determinar su fase de desarrollo)

– flexibilidad (utilizar diferentes estilos de liderazgo en el tiempo)

– potenciación o adaptación al estilo de liderazgo.

Al trasladar a un eje de coordenadas los dos estilos de comportamiento,  Kenneth Blanchard (el creador de este modelo de liderazgo y pensado ciertamente para la organización comercial) distingue 4 estilos de liderazgo:

control (“yo decido”)

supervisión (“hablamos pero yo decido”)

asesoramiento (“hablamos y decidimos”)

delegación (“tú decides”).

¿Crees que este modelo de liderazgo es aplicable a una asociación? ¿Te has planteado qué estilos de liderazgo se dan en tu organización? ¿Alguna vez ha surgido algún conflicto por ello? Ya sabes que tienes este blog a tu disposición para hacer comentarios y entablar un debate.

Y si quieres ver una película donde podrás observar diferentes estilos de liderazgo esa es “Hoosiers” (en España “Hoosiers, más que ídolos”) de 1986 con Gene Hackman encabezando el reparto. Puedes incluso proponer un videoforum.

Espero que este artículo te haya resultado interesante, lo suficiente como para que lo compartas con tus amistades.

Hasta pronto en apúntate una!

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