El juego de mesa como recurso en la educación

El juego de mesa como recurso en la educación

Autor: Antonio Lara Perales, Educador y Técnico de Juventud en Marmolejo (Jaén).

Se conoce  mejor a una persona en una hora de juego que en un año de conversación
(Platón)

Empecemos primero definiendo lo que es un juego de mesa: es aquel en el que por diversión o pasatiempo se trata de resolver o llegar a un objetivo previamente preestablecido y sujeto a reglas a las que todos los participantes deben atenerse.

Los juegos han estado presentes durante toda la historia de la humanidad. Pero en los últimos años del siglo XX los juegos de mesa han cambiado y evolucionado. Más allá de los juegos clásicos más conocidos (Trivials, Monopolys, etc.), actualmente Alemania centraliza un núcleo de creación y un próspero mercado de juegos de mesa. Al cabo del año en Alemania se publican más de 300 juegos nuevos, que son presentados en importantes convenciones internacionales. Los autores de juegos son reconocidos y premiados. Los juegos alemanes, o de producción alemana, se exportan y son traducidos en todo el mundo. Además, en algunos otros países también existe, aunque en menor medida, cierta industria de edición de juegos propios (en Francia o en los USA).

Durante mucho tiempo estos modernos juegos de mesa no llegaban a España (donde por otra parte sí ha habido siempre una afición establecida a algunos juegos, y a los tradicionales juegos de mesa como las cartas, el dominó, el ajedrez, etc.) En los últimos años, la afición por los modernos juegos de mesa se ha ido expandiendo en nuestras ciudades, y ya se publican en castellano bastantes de estos modernos juegos de mesa.

Si quisiéramos señalar las fortalezas que tienen podríamos describir que tienen seducción, atractivo, engaño, mentira, imaginación, reto, eres quién no eres. Es juego social, por lo tanto es diversión en compañía. Es reutilizable y rejugable en cualquier momento. También podemos afirmar que son baratos y que son intergeneracionales convirtiéndose en un producto atemporal. Fomenta la salud psicológica y estimula la participación y otros aspectos más como la concentración, el desarrollo cognitivo, la capacidad de asociación y agilidad mental, la aceptación de las reglas y la resolución de problemas. Otra fortaleza que tienen es que fomentan el juego en equipo y la autonomía y ofrecen las mismas oportunidades a todos los jugadores independientemente de su nivel de habilidad. Y por último, que son educativos.

En cuanto a las oportunidades que tienen los juegos de mesa, comenzamos con la crisis, ya que son una forma de ocio barata, pudiéndose quedar en casa jugando con los amigos y también dando la opción de jugar más con los adultos (padres/madres, hermanos/as, abuelos/as…).

El juego de mesa se percibe como un objeto para el entretenimiento pero también para la educación, pudiéndose encontrar en formato de internet, móvil o tablets.  En estos momentos, es un sector todavía muy incipiente y en ebullición estando en estos momentos el mercado con potencial de crecimiento, y los grupos de gente que se encuentran para jugar y las asociaciones van aumentando, hay una clara expansión social con eventos y aumento de novedades cada año.  Eso da como resultado una vida muy animada en la red con diversos blogs y webs de referencia, teniendo canales atípicos, aunque va en aumento el número de ventas.

Los juegos de mesa deben ser un instrumento que facilite la implicación y la motivación de los educandos. Para lograrlo se pueden utilizar una amplia gama de recursos lúdicos que nos ofrece la actualidad, pero podemos utilizar también otros recursos educativos más, en base a nuestras competencias y habilidades educacionales. Los juegos de mesa son un botón de muestra de las cosas que se pueden hacer para el trabajo de educación.

Las últimas investigaciones en psicología del desarrollo social atribuyen a las relaciones entre  compañeros y más concretamente, a la amistad entre iguales, un valor socializador bastante parecido al que tienen las relaciones con los padres y con los maestros.
Los educandos van incorporando a su propia trayectoria de desarrollo personales, las experiencias en las que participan de entre las cuales “hacer amigos” y “jugar con amigos” son experiencias muy importantes.

Con todo lo anterior podemos afirmar que la amistad como el juego tiene un componente de autoelección y satisfacción que es básico para tener conciencia de la propia identidad personal.
Los juegos en cualquier etapa educativa son buenas estrategias para que los educandos encuentren y afiancen la confianza de los que ya tienen. Además les ayuda a elaborar de forma libre y satisfactoria su propia trayectoria de seres sociables y amistosos.
Nuestra labor, según lo que hemos visto, estará entonces en ayudar a todos los educandos a que interioricen y vivencien los juegos de mesa y que trabajen muchas competencias que como educadores nos interesen.

Podemos encontrar juegos de mesa para aprender cualquier cosa y si no podemos crearlos nosotros mismos con las versiones print and play.
Hay que tener en cuenta que los educandos aprenden mejor cuando se divierten y es por este motivo, por el que conviene elegir juegos de este tipo.
Debemos de tener en cuenta que el juego debe de mantener involucrados e interesados a los educandos. Para ello, lo ideal es elegir juegos con colores vistosos, ya que ésto suele llamarles la atención.
Como ejemplo podemos encontrar juegos del estilo a Quorum, que emplea la simulación social como base para la educación en valores, proponiendo dilemas éticos que los jugadores tienen que resolver utilizando su propia escala de valores.

Pero podríamos trabajar con juegos como Dixit, Ikonikus, Catán, Story Cubes, y otros juegos de cartas con planteamientos cooperativos como La Isla Prohibida, Rescate, Pandemia, entre otros o los juegos “semi-cooperativos” como La Resistencia o Saboteur  (es decir, juegos que plantean cooperación intragrupal y competitividad intergrupal).

Beneficios de los Juegos de Mesa para los Educadores

1,2 y 3: son baratos, permiten interactuar con personas físicamente y estimulan el desarrollo intelectual.

Jugar es divertirse. Y el ocio y la diversión son para todas las edades. Los juegos de mesa no son un pasatiempo infantil, aunque algunos juegos en concreto sí sean infantiles. Los juegos de mesa no son objetos meramente pedagógicos, aunque puedan usarse como herramienta educativa. Una partida de un juego de mesa es un acto social entre amigos, en la que lo más importante son las personas con las que se juega y el tiempo que disfrutan juntas, no el juego en sí.

Los juegos de mesa son una forma de ocio alternativo social y cultural, para personas de todas las edades y nos posibilita conectar con las personas, es una herramienta para usarla como “caramelo”. Alrededor de una partida puede suceder lo que el/la educador/a quiera que suceda.

¿Nos cuentas tus experiencias con los juegos de mesa?

Comparte enShare on FacebookTweet about this on Twitter