Jóvenes y machismo

Jóvenes y machismo

En artículos anteriores (por ejemplo “Valores y juventud” o  “Corresponsabilidad: una asignatura pendiente“) hemos tratado de llamar la atención sobre las relaciones de desigualdad entre chicos y chicas. Reproducimos a continuación el artículo de Ricardo García-Aranda Rojas publicado originariamente en la revista Trabajadora y con posterioridad en la revista Página Abierta, número 230, editada por la Federación Acción en Red.

El informe que el Instituto de la Juventud de España (INJUVE) ha presentado, con los datos obtenidos en la encuesta de 2011, plantea algunos problemas de confrontación en cómo entienden  la igualdad chicos y chicas. Según este informe, casi un 25% (el 24,7%) del total de jóvenes, entre 18 y 30 años, considera que deberían ser las mujeres quienes tendrían que reducir su tiempo de trabajo remunerado para cuidar de hijos e hijas. Sólo un 4,3% considera que debieran ser los hombres quienes hicieran tal cosa. No indica qué porcentaje de chicas y cuál de chicos forman ese 25%, pero sí llama la atención que. de manera global, sin tener en cuenta la edad, es levemente superior esta opinión entre las propias mujeres.

Ese 25% reproduce roles de una cultura generacional que no acaba de ser superada (con la que, en muchos casos, se convive ahora más tiempo al atrasarse la edad de emancipación) y que descubre periódicamente episodios machistas con consecuencias, a veces, dramáticas y siempre intolerables.

Pero no solo influyen los posos que la educación implantada por generaciones anteriores ha ido dejando, sino que hay circunstancias mucho más actuales que afectan en su medida. Influencias culturales y/o de ocio favorecen relaciones de sumisión de algunas adolescentes y jóvenes ante sus compañeros de la misma edad. Y un viejo concepto, tan antiguo como el de la existencia de la propia pareja, pero que parece no haber racionalismo que matice y palíe: todo vale si me ama, dicho de el otro lado:  “Si te amo, ¿qué más quieres?”.

Sin necesidad de nombrar ninguna serie cinematográfica o literaria, parece obvio que muchos de los héroes modernos son tan poco ejemplarizantes como muchos de los héroes-machos del pasado y aún faltan heroínas por ver en acción. María Jesús Girona, presidenta de la Federación de Mujeres Jóvenes, advierte sobre el hecho de que, en muchos casos, la gente joven ni siquiera es consciente de estar reproduciendo conductas machistas.

Volviendo al informe elaborado por el INJUVE, una 46,1% de la gente joven, entre 18 y 30 años, considera que las desigualdades actuales de derechos y oportunidades son “muy grandes” o “bastante grandes”. La cuestión sería saber si ese conocimiento significa asumir pasivamente una percepción de la realidad, o, por el contrario, es un análisis de una situación social que se desea modificar. En cualquier caso, un 42,8% considera que esas desigualdades son “pequeñas” o “casi inexistentes”.

El propio informe viene a plantear que el análisis de cómo la gente joven se sitúa ante la realidad de la igualdad de género es clave para que se pueda proyectar este problema en el futuro de la sociedad española. Entre otras cosas para tratar de ser capaces de ir superando realidades actuales como la que presenta el dato que sitúa a España, junto a Italia, como el país donde más diferencia hay entre hombres y mujeres en cuanto al tiempo utilizado para la realización de tareas domésticas, por ejemplo.

Porque si la discriminación por género es un problema social y personal en sí mismo, que afecte tan directamente a las edades jóvenes crea una proyección del problema para el futuro y además tiene, en muchos casos, consecuencias dramáticas. Según informa la Memoria de la Fiscalía General del Estado de 2013, los procesos judiciales por violencia machista en adolescentes aumentaron un 30% en un año, de 2011 a 2012, con respecto al periodo anterior. De 477 a 632 casos. Y esto podría ser solo la punta del iceberg.

Mientras tanto, habrá que continuar trabajando para desmantelar el mito del amor romántico (tan dañino para toda la sociedad) y empoderar a las adolescentes y jóvenes para que sean jefas y dueñas de sus vidas.

Ricardo García-Aranda Rojas (garandaromero.blogspot.com.es) es periodista y forma parte del Consejo de Dirección y Redacción de la revista Trabajadora.

La revista Trabajadora es una publicación editada por la Secretaría de la Mujer e Igualdad de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras.

Informe “Juventud en España 2012” del INJUVE.

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