Un Arte para la vida en la calle

Un Arte para la vida en la calle

Normalmente solemos hacer vida en espacios cerrados, nuestro hogar, el trabajo, el lugar de estudio, y en éstos solemos estar continuamente buscando estímulos e información exteriores, como la televisión, lo que buscamos en internet… Pero gran parte de nuestra vida se desarrolla también en la calle, donde los estímulos se multiplican y nuestros sentidos pueden disfrutar de una mayor cantidad de experiencias sensoriales.
Principalmente es nuestra vista la encargada de hacernos llegar al cerebro si lo que vemos nos agrada o nos desagrada, nos advierte de un peligro, nos percata de algo positivo, etc.
Nos hemos acostumbrado a hacer vida ” de paso”  en la calle, sin fijarnos muy bien en los espacios que a nuestro paso se nos presentan.
La ciudad, normalmente gris, de hormigón, moderna o antigua, pero siempre sobria, sin decoración, sin color, y el pueblo, normalmente blanco, siguiendo una linea estética, también sin decoración, aunque con un encanto tal que no la hace imprescindible.
Aquí es donde hace mucho tiempo apareció lo que algunos llaman pintura mural, decoración de espacios públicos o graffiti pero que yo llamo el “Arte para la vida en la calle”. No todo el mundo tiene dinero o tiempo para visitar un museo, una galería, o ni siquiera cuentan con el nivel cultural suficiente como para entender las mil y una mentiras que los artistas nos inventamos para dar transfondo a una obra. Pero en lo que si que está de acuerdo mucha gente, es que un espacio gris, no es igual que un espacio decorado. La psicología del color nos afecta aunque no nos percatemos, por eso pienso que usar los espacios de la vía urbana que no se utilicen y crear una gran galería gratuita, accesible a todos los viandantes, ayuda a dar vida y color a uno de los lugares en los que también hacemos vida.
Si decoramos nuestra casa, colgamos cuadros, ponemos esculturas, ¿ por que no hacer igual con el otro sitio en el que pasamos más tiempo?. Siempre ha habido un debate muy acalorado entre arte o vandalismo. Esta claro que con las mismas herramientas se puede curar a alguien y también matarlo, pero eso depende de la persona que opere, en este caso igual, existen los mal llamados”artistas callejeros” que se dedican a llenar de firmas, ensuciar y marcar la ciudad, aunque también hay que conocer que el graffiti parte de una cultura que es el  hip hop, en la que la identidad es muy importante, aunque para el resto de la sociedad se dediquen a ensuciar. Y por otra parte, tenemos millones de ejemplos de artistas que realizan en la calle obras de tal calidad que bien podrían estar en las más prestigiosas bienales del mundo. Pero no sólo a pintores inspira la calle, el espacio urbano contiene tantos estímulos que es intervenido artísticamente tanto por pintores, como escultores, artistas conceptuales, diseñadores, para mi es y será fuente de inspiración y pienso que la decoración de espacios públicos, siempre que sea con permiso, justificada y de calidad, es una via de hacer llegar el arte al pueblo y de mostrar la obra e inquietudes que los artistas urbanos se niegan a dejar encerradas en un simple lienzo.
 El color se expande  y sale a la calle, disfrutémoslo
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