7 notas sobre gestión de públicos de productos culturales

7 notas sobre gestión de públicos de productos culturales

Imagen: Espacio Creativo Joven de Puente Genil (Córdoba).

PRIMERA NOTA: EL CONCEPTO DE OCIO CAMBIA

Partamos del siguiente supuesto: el ocio como fenómeno social es hijo de su tiempo. ¿Consideramos actual la definición de ocio que nos ofreció en 1974 el sociólogo francés Joffre Dumazedier “el ocio es el conjunto de ocupaciones a las que el individuo puede dedicarse voluntariamente, sea para descansar, para divertirse o para desarrollar su información o formación desinteresada, su voluntaria participación social o su libre capacidad creadora cuando se ha librado de sus ocupaciones profesionales, familiares o sociales“?

SEGUNDA NOTA: LA CULTURA CAMBIA

Repasemos tres términos gracias a Mariana Morales Gallardo.

Enculturación, la generación más antigua transmite sus formas de pensar, conocimientos, costumbres y reglas a la generación más joven. En este proceso, la persona receptora recibe información y decide si mantenerla así o modificarla. Estas modificaciones se relacionan con el abismo generacional y factores socioeconómicos y políticos coyunturales.

– Transculturación, fenómeno que ocurre cuando un grupo social recibe, transforma y adopta las formas culturales que provienen de otro grupo. La comunidad termina sustituyendo en mayor o menor medida sus propias prácticas culturales. Esto puede desarrollar un conflicto ya que la cultura receptora sufre la imposición. Por otro lado, este cambio puede provocar un enriquecimiento cultural.

– Aculturación, un proceso que implica la recepción y asimilación de elementos culturales de un grupo humano por parte de otro. Se adquiere una filosofía tradicional diferente a la suya o incorpora determinados aspectos de la cultura descubierta. Los procesos de aculturación contemplan la interiorización, la valoración y la identificación de los valores culturales y se llevan a cabo por la influencia de ideas. La colonización suele ser la causa externa de la aculturación más común.

¿Qué me decís de la celebración de Halloween? En algunas ciudades mediterráneas ya apenas se celebran los carnavales.

TERCERA NOTA: LOS PÚBLICOS CAMBIAN

Con todo lo dicho hasta ahora, qué duda cabe de la transformación de los públicos. El cine, la TV y sobre todo internet han favorecido una evolución en la forma de entender el ocio y la cultura, variando la demanda.

CUARTA NOTA: LOS ESPACIOS CAMBIAN

Las personas vivimos, estudiamos, trabajamos, compramos y/o disfrutamos de nuestro ocio en espacios distintos, creándose movimientos pendulares que se modifican a lo largo de la semana, fines de semana, puentes y períodos vacacionales. Al mismo tiempo se da una competencia entre espacios reales (teatros, bibliotecas, parques temáticos, hoteles, campos de fútbol, salas de exposiciones, gimnasios, casas de cultura,…) y espacios virtuales (portales y páginas de internet, televisión, videojuegos…). Un buen objetivo para la gestión cultural sería recuperar la proximidad como valor, por la importancia en la reconsideración del tiempo y del espacio por parte de las personas, en sí mismas y en convivencia con otros ciudadanos (como apuntan autores como Roberto San Salvador del Valle e Idurne Lazcano). A lo que tenemos que añadir si la forma en la que dinamizamos los espacios públicos comporta los mismos parámetros que la oferta privada.

QUINTA NOTA: LOS TIEMPOS CAMBIAN

Hoy en día creo que se ha impuesto la cultura kleenex ó fast ocio. Frente a ello, una tarea será desacelerar los tiempos para que las y los ciudadanos encuentren momentos para la relajación, para la reducción del estrés vital. Otra tarea que me parece importante es la apuntada por Josep María Puig y Jaume Trilla de romper la polarización de los tiempos. Es decir, no concentrar todas las experiencias positivas en el tiempo de ocio de fines de semana.

SEXTA NOTA:  SERVICIOS, PRODUCTOS  y LA NECESIDAD DE EXPERIENCIAS CAMBIAN

Por un lado, en la actualidad ha tomado mucha importancia lo experiencial y por tanto el trabajo de la gestión cultural debe ir orientado en buena medida a generar y gestionar esas experiencias. Por otro lado, no debemos olvidar que tan importante es lo que se ve en un escenario como la calidad de las butacas, la temperatura de la sala, el precio, los horarios… Nunca debemos olvidar la balanza existente entre las actividades propuestas y el tiempo exigido, los recursos implicados, los espacios… Su equilibrio propiciará  una experiencia subjetiva memorable, gratificante y significativa. Y a ello hay que añadir que la difusión también cambia. Ya no vale pensar que con nuestro cartelito todo el mundo se va a enterar. Ni siquiera si ese mismo cartel lo ponemos por Facebook. Hay que investigar códigos, soportes, mensajes…  para procurar que el público vuelva a nuestros espacios y compartan nuestras propuestas. Y no es tarea fácil en estos tiempos.

SÉPTIMA NOTA: ¿CAMBIAMOS QUIENES NOS DEDICAMOS A LA GESTIÓN CULTURAL?

Existen multitud de ofertas formativas, de espacios de encuentro donde intercambiar experiencias, de posibilidades de ver qué hacen otras personas. Pero opino que hay dos factores determinantes: nuestra valentía y ganas de propiciar cambios y nuestros responsables políticos.

Público asistente a una sesión de cuentacuentos

Nos gustaría conocer tu opinión.

Comparte enShare on FacebookTweet about this on Twitter