Aromas a verano: colonias, campamentos...

Aromas a verano: colonias, campamentos…

Faltan pocos días para que comience el verano y, desde hace ya unas semanas, conocemos la oferta de actividades de verano para niñas y niños así como para jóvenes. Os queremos contar algo de historia y detallar los rasgos generales de este tipo de actividades. Y si organizas alguna experiencia similar ¡cuéntanosla!

A finales del siglo XIX comienzan a aparecer experiencias educativas con estilos pedagógicos muy distintos a los que se estilaban por entonces. Entre las más antiguas se encuentran las denominadas “colonias de verano” organizadas en 1876 en Suiza con la intención de proporcionar a unos cuantos niños de Zúrich una estancia campestre donde disfrutar del aire libre, del ejercicio, buena nutrición… En España las colonias fueron introducidas por el Museo Pedagógico Nacional en 1887 en San Vicente de la Barquera (Cantabria). Desde entonces muchas son las experiencias a las que podríamos dedicar un buen montón de artículos.

Hoy queremos detenernos en los rasgos generales de este tipo de experiencias que hacen de ellas un medio con características y posibilidades educativas bastante específicas:

  1. Intensidad de la experiencia: en lo que se refiere al tiempo es una situación educativa total ya que comprende las veinticuatro horas del día;
  2. Posibilidad de tratamiento educativo de la cotidianeidad: consecuencia del punto anterior se puede intervenir sobre las comidas, el dormir, los ratos muertos, etc.;
  3. Desvinculación transitoria del medio familiar: momento importante en el necesario y progresivo proceso de reducción de la dependencia familiar, ¡a pesar de la de veces que he tenido que explicárselo a algunas madres! (“hijitis” lo llamaba):
  4. Contacto con un medio ambiental distinto: sobre todo un contacto más directo con la naturaleza;
  5. Dimensión colectiva de la experiencia: se trata de comunidades muy distintas a otras como la familia, escuela, grupo de calle…

Podemos concluir que, a pesar de la limitación temporal de este tipo de actividades, pueden llegar a ser experiencias muy ricas para sus participantes.

He estado más de doce años organizando “campamentos” de verano y siempre me ha guiado una fuerte motivación educativa y de compartir buenos momentos con niñas, niños y jóvenes, por regla general desde los 7 años hasta los 17.

Si quieres conocer más aspectos teóricos sobre este tema te recomendamos el libro “La pedagogía del ocio” de Josep Mª Puig Rovira y Jaume Trilla editado en 1987 por Laertes, S.A. de Ediciones (Barcelona).

Son muchas las instituciones que organizan actividades de verano: comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos, empresas privadas, asociaciones… Os dejamos como ejemplo una de las propuestas de la Junta de Andalucía.

Este verano, ¡actividades con aroma a “colonia”!

Nos gustaría conocer experiencias que estés organizando en este ámbito. ¡No dudes en contárnoslas! Y si te parece interesante este artículo, compártelo con tus amistades.

Hasta la próxima en apúntate una!

 

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